
IV DOMINGO DE ADVIENTO -22 DE DICIEMBRE DE 2019- AÑO A
TEXTOS: Isaías 7, 10-14; Salmo 23, 1- 6;
Romanos 1,1-7; Mateo 1, 18 – 24
JOSÉ
LLEVÓ A MARÍA A SU CASA
PREAMBULO:
son
cuatro (4) los personajes bíblicos de Adviento – Isaías, Juan Bautista, José y María.
Mientras Isaías y Juan Bautista ocupan del primero hasta el tercer domingo de
Adviento (DESPERTAR, CONVERSIÓN, ALEGRIA), José y María están en el centro de
la liturgia del cuarto domingo de Adviento. María y José son modelos perfectos de ESPERA y
ACOGIMIENTO de Jesucristo en nuestro corazón.
RESUMEN: Gracias a la
disponibilidad y colaboración de María con el Plan Divino tenemos EMMANUEL –
Dios-con-nosotros (1ra lectura). Gracias a la docilidad y colaboración de José,
hemos recibido Jesucristo, el Mesías que nos ha salvado de nuestros pecados (Evangelio),
y por ende hemos recibido la gracia y misión apostólica para conducir los demás
a la obediencia de la fe (2gda lectura).
1.
LA JOVEN ESTÁ
EMBARAZADA – María quedó embarazada, después de la visita del Ángel Gabriel;
embarazada de Dios; por obra del mismo Dios (Espíritu Santo); sin perder su
virginidad. La promesa ya estaba hecha miles de años antes del nacimiento de
María. María se dejó vencer por Dios. No dio excusas ni presentó su renuncia. A
pesar de ser la primera vez en la historia humana – ser madre sin la colaboración
biológica de un hombre – María no rechazó su realidad de ser la “única y la diferente”.
No hubo la pregunta: “por qué yo?”, ni el comentario, “soy yo la única persona”;
“por qué todo me sale mal?” María solo contemplaba la asombrosa visita de Dios
en su vida. ¡La Virgen quedó embarazada! Lo imposible se hizo posible. María se
llenó de gracia – de misericordia, de amor, de servicio, de humildad, de
oración, de santidad. María hizo posible la venida de Emmanuel – Dios con
nosotros – simplemente por dejarse embarazar
por Dios; por dejarse llenar por Dios; por decir SÏ sin dudas a la palabra
de Dios. María es nuestro modelo. Si sometemos nuestras lógicas humanas a la
gracia divina seremos portadores y medios de salvación para muchas personas.
2. JOSÉ LLEVÓ A MARÍA A SU CASA – José, esposo
de la Virgen, colaboró con la obra redentora de Dios por su paciencia y
docilidad. Es el modelo de un padre protector y providente. Es un especialista
en la resolución de la crisis matrimonial. Él sabe los pasos a seguir cada vez
que surja a cualquiera crisis en el hogar/matrimonio – pensar, reflexionar,
orar, buscar la voluntad de Dios/qué dice la Palabra de Dios y la Iglesia. José
tiene un gran respeto por la dignidad humana. Llevó María a su casa, ¡punto! No
le interesó la opinión pública. Basta haber escuchado la voz de Dios. Gracias a
José, Dios está con nosotros ahora y siempre. Recibir a Jesús en la navidad
implica saber cuidar la vida humana; saber respetar la dignidad de la mujer y
de las personas; es saber luchar por la familia y el matrimonio cristiano; es
insistir en el derecho de los niños de tener un papá y una mamá.
3.
LE PONDRÁN EL NOMBRE DE EMMANUEL – la palabra Emmanuel está compuesta de Emmanu
– “con nosotros” y El – “Dios”. Jesús es Emmanu, es decir, uno con nosotros, nuestro
semejante (menos en pecado), nuestro hermano. Jesús es también EL,
es decir, Dios. En las palabras del padre Antonio Riveros, Teólogo, “Si (Jesús)fuera sólo “con nosotros”,
pero no fuera “Dios”, no podría salvarnos. Si fuera sólo “Dios”, pero no “con
nosotros”, su salvación no nos interesaría; él también habría quedado como un
Dios desconocido, lejos de las esperanzas del hombre”. En otra palabra, “nunca Alguien tan grande se hizo tan
pequeño para hacer grandes los pequeños” (Augusto Cury). No basta saber que
la Navidad es la celebración de Dios – Con – Nosotros, es sumamente
importante evaluar, discernir, preguntar, ¿cuánto de nuestras pequeñeces
hemos dejado ser transformados en grandes? ¿De cuáles de nuestros
pecados hemos sido salvados por ÉL? (Mateo 1, 21). Si Dios está siempre con
nosotros, debemos dejar todo para
estar también con Él, ahora y siempre.
4. CONCLUSIÓN – José y María, los
personajes centrales en este cuarto domingo de Adviento, colaboraron con Dios
para que Él pudiera estar con nosotros. José con su docilidad y respeto por la
dignidad humana. María por su Sí y obediencia a la voluntad de Dios. Sin José y
María Jesucristo no hubiera llegado a nosotros. Después de haber recibido este Jesús
en formas distintas y momentos diferentes, debemos permitir que Él llegue a los
demás a través de nosotros. Esta navidad es, una vez más, otra oportunidad para
recibir Cristo, (el Mesías, el Emmanuel) de nuevo en nuestras vidas y hacer que
llegue a los demás con nuestra disponibilidad, obediencia a la voluntad de
Dios, apertura a la vida, defensa de la familia y el matrimonio cristiano.
TAREA
PARA LA SEMANA – Ofrece tu oración del Ángelus esta semana por la sanación y reconciliación
de los matrimonios enfermos/separados. Comprometerse con una acción o un grupo
pro-vida/pro-familia.
OREMOS: Ven, ven Señor no tardes;
ven, ven Te esperamos. Haz Tu camino en nuestras vidas. EMMANUEL, Dios- con-
nosotros, haznos sentir tu cercanía, Tu perdón, Tu paz, Tu liberación, Tu
consuelo. MARANATHA. Amen.


