XVII DOMINGO DEL TIEMPO COMUN, AÑO A -26707/2020
LECTURAS – 1Reys 3,
5. 7-12; Salmo 119 (118); Romanos 8, 28 – 30; Mateo 13, 44 – 52
PRIMERA LECTURA
(1Reyes 3, 5. 7-12)
En aquellos días, el Señor
se apareció a Salomón en un sueño, durante la noche. Dios le dijo: “Pídeme lo
que quieras” Salomón respondió:
Señor, Dios mío, has hecho reinar a tu
servidor en lugar de mi padre David, a mí, que soy apenas un muchacho y no sé
valerme por mí mismo. 8 Tu
servidor está en medio de tu pueblo, el que tú has elegido, un pueblo tan
numeroso que no se puede contar ni calcular. 9 Concede entonces a tu servidor un corazón
comprensivo, para juzgar a tu pueblo, para discernir entre el bien y el mal. De
lo contrario, ¿quién sería capaz de juzgar a un pueblo tan grande como el
tuyo?”.
10 Al
Señor le agradó que Salomón le hiciera este pedido, 11 y Dios le dijo: “Porque tú has
pedido esto, y no has pedido para ti una larga vida, ni riqueza, ni la vida de
tus enemigos, sino que has pedido el discernimiento necesario para juzgar con
rectitud, 12 yo
voy a obrar conforme a lo que dices: Te doy un corazón sabio y prudente, de
manera que no ha habido nadie como tú antes de ti, ni habrá nadie como tú
después de ti.
Palabra de Dios
SALMO 119(118)
57,72; 76-77; 127-128; 129-130
R - ¡CUANTO AMO A TU REY, SEÑOR!
El Señor es mi herencia:
yo he decidido cumplir tus palabras.
Para mí vale más la ley de tus labios
que todo el oro y la plata
Que tu misericordia me consuele,
de acuerdo con la promesa que me hiciste.
77 Que
llegue hasta mí tu compasión, y viviré,
porque tu ley es toda mi alegría
Por eso amo tus mandamientos
y los prefiero al oro más fino.
128 Por
eso me guío por tus preceptos
y aborrezco todo camino engañoso
Tus prescripciones son admirables:
por eso las observo.
130 La
explicación de tu palabra ilumina
y da inteligencia al ignorante.
SECUNDA
LECTURA (Romanos 8, 28 – 30)
Hermanos, Sabemos, además, que Dios
dispone todas las cosas para el bien de los que lo aman, de aquellos que él
llamó según su designio. 29 En efecto, a los que Dios conoció de
antemano, los predestinó a reproducir la imagen de su Hijo, para que él fuera
el Primogénito entre muchos hermanos; 30 y a los que predestinó, también los
llamó; y a los que llamó, también los justificó; y a los que justificó, también
los glorificó.
Palabra de Dios
EVANGELIO
(Mateo 13, 44 – 52)
En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente
El Reino de los Cielos se parece a un
tesoro escondido en un campo; un hombre lo encuentra, lo vuelve a esconder, y
lleno de alegría, vende todo lo que posee y compra el campo.
El Reino de los Cielos se parece también a
un negociante que se dedicaba a buscar perlas finas; 46 y al encontrar una de gran valor,
fue a vender todo lo que tenía y la compró.
El Reino de los Cielos se parece también a
una red que se echa al mar y recoge toda clase de peces. 48 Cuando está llena, los pescadores la
sacan a la orilla y, sentándose, recogen lo bueno en canastas y tiran lo que no
sirve. 49 Así sucederá al fin del mundo: vendrán los
ángeles y separarán a los malos de entre los justos, 50 para arrojarlos en el horno
ardiente. Allí habrá llanto y rechinar de dientes.
¿Comprendieron todo esto?». «Sí», le
respondieron. 52 Entonces agregó: «Todo escriba
convertido en discípulo del Reino de los Cielos se parece a un dueño de casa
que saca de sus reservas lo nuevo y lo viejo».
Palabra del Señor
REFLEXION
RESUMEN – los buenos comerciantes invierten en
materiales auténticos de valor. Este aplica en cosas del reino de Dios
(Evangelio). Necesitamos el espíritu de sabiduría y discernimiento para elegir
siempre y primeramente el bien espiritual antes que los gozos temporales
(primera lectura)
1, REINO DE
DIOS = TESORO ESCONDIDO EN EL CAMPO – aquí Jesús compara el reino con un
tesoro escondido al que descubrió un hombre sabio. Se fue a vender todo que tenía
para comprar el campo. Este hombre es realmente
sabio, no quería perder chances. Al toparse con el tesoro lo volvió a esconder.
No quería que el otro se lo arrebate. Las oportunidades y los tiempos no
vuelven atrás. Hay que aprovecharlos. Hay un mensaje, una invitación, un
llamado para cada persona. Hay que aprovechar estos momentos de Dios. Mantener el contacto, volver al mismo lugar,
atesorar el mismo libro/sitio. Eso hombre no fue egoísta, jamás. Solo supo reconocer
el momento de Dios en su vida. En el segundo lugar, vendió todo que tenía para
poder comparar el campo. Fíjate bien; no compró el tesoro sino el campo, al
comprar el campo el tesoro automáticamente se queda para él. Qué sabiduría. El campo
tiene ubicación y espacio. El tesoro se encuentra en el campo. Para ser feliz
(el tesoro) necesitas cambiar tu ubicación y tu sitio. Necesitas vender libros/sitios
satánicos/pornográficos… y comprar la Biblia, sitios/paginas católicas. Vender grupos
de WhatsApp/amigos lujuriosos/socios de bebida/drogas/groserías/juegos para
comprar (integrarse) en grupos/amigos de Cristo/iglesia. Seas sabio. Mejor vender
esa amistad, trabajo deshonesto, ese placer, comodidad pecaminosa para comprar la
unión con Cristo y libertad.
2. REINO
DE DIOS = UN COMERCIANTE QUE COMPRÓ UNA PERLA FINA DE GRAN VALOR – Aquí está otra actitud y persona muy sabia. Tú eres la perla fina de
gran valor. El comerciante es Dios. vendió (entregó) el único Hijo que tiene
para comprar/rescatar tu vida del pecado y la condena eterna. ¡Waooo! Eres importante
para Dios. aun en este momento, en este día, este Negociante (Dios) sigue
disponiendo todas las cosas para tu bien, tu salvación (Rom.8, 28). Te cuento
otra forma de entender esa iniciativa sabia del comerciante. En la Eucaristía y
la vida del discipulado en la Iglesia está la perla fina de gran valor. Tú andabas
buscando el sentido de la vida en muchas cosas; caminabas por el mundo buscando
la alegría y auto realización en estudios, deportes, yoga, masonería, sexo,
drogas, bebidas, trabajo etc.; luego, como san pablo un día, en tu camino de
Damasco, desde tu caída escuchaste la voz del Señor. Hoy, te has dado cuenta que todo era basura, y
que solo en tiempo y la vida en el servicio del Señor en la Iglesia nos llena de
alegría. Has vendido todo que tenía; has abandonado tus encuentros mundanos y
actividades de vana gloria; has dedicado tu tiempo, dinero y talento en evangelización
y oración. Has comprado la perla fina del gran valor.
3. ¿QUÉ
QUIERES QUE DIOS HAGA POR TI HOY?
1.
Salomón – 1Reyes 3, 5-12 – sabiduría
2.
Eliseo – 2Reyes 2, 9 – doble porción de la unción
3.
Discípulos de Juan – Juan 1, 38 – ¿qué quieren? “Maestro
dónde vives?”
4.
El ciego Bartimeo y Jesús Marcos 10, 50 – ¿“qué
quieres que haga por ti?” – Maestro, que pueda ver yo”
Sin la visión de Dios, sin la sabiduría divina, no
puedes dirigir o manejar los asuntos de tu vida con satisfacción y para la
gloria de Dios. pues, en el primer lugar debes pedir siempre LA FE, LA
ESPERANZA Y LA CARIDAD.
OREMOS – ven Espíritu Santo, vacíame de mi y lléname de
Ti, hasta rebosar. Dame la sabiduría y el discernimiento. AMEN
Christian Chinedu
Egemonye CSSp (misionero católico, congregación del Espíritu Santo)
