EL CUERPO Y LA SANGRE DE NUESTRO
SEÑOR JESUCRISTO – SOLEMNIDAD
DOMINGO 14 DE JUNIO DE 2020 – AÑO A
Deut 8,2-3.14-16; 1Cor.10, 16 – 17; Juan 6,51- 58
TOMEN…COMAN…,
BEBAN…, TODO Y TODOS
PREAMBULO: el culto público al Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo (CORPUS CHRISTI)
se debe, en la Iglesia, a dos experiencias
religiosas que sucedieron en el siglo
XIII: la primera fue la visión que tuvo la Santa Juliana de Mont Cornillon, en la que vio la Iglesia como
una luna llena con una mancha negra, que significaba la ausencia de esta
fiesta. Con el acompañamiento y la aprobación de su obispo, el Papa Urbano IV
más tarde, a través de la Bula TRANSITURUS (08/sept/1246) otorgó que se extendiera
la solemnidad del Corpus Christi al
mundo entero. La segunda fue con el sacerdote alemán peregrino, Pedro de Praga, en la ciudad de Bolsena, cerca de Orvieto, Italia, 1264. Era un sacerdote piadoso, pero dudaba en ese momento de la presencia
real de Cristo en la Hostia consagrada. Cuando estaba celebrando la Misa, al
pronunciar las palabras de la Consagración, comenzó a salir sangre de la Hostia
consagrada y salpicó sus manos, el altar y el corporal. En una procesión
solemne, participando el Papa, los cardenales, obispos, se llevó el corporal
manchado y la Hostia a la Catedral de Orvieto (donde residía el Papa Urbano
IV). Hasta la fecha la catedral de Orvieto está siendo visitada por muchos
peregrinos y fieles, en adoración y reverencia.
RESUMEN: el maná del antiguo testamento que salvó a los Israelitas de hambre en
el desierto fue una figura del Santísimo Cuerpo (y Sangre) de Cristo, el
Alimento indispensable para los peregrinos a la nueva tierra prometida (primera
lectura). La celebración de la Eucaristía, y la recepción de la Sagrada
comunión nos comprometen a vivir en comunión y solidaridad (2gda lectura). la
Comida celestial- el Cuerpo y la Sangre de Cristo – tiene valores alimentarios
que ninguna otra comida aquí en la tierra tiene – vida para siempre, vida
interior (inmunidad contra el virus de pecado, vida eterna resurrección,
permanencia en Él (Evangelio)
1. LA EUCARISTIA REPARA NUESTRA FUERZA – los deportistas y turistas, los peregrinos y trabajadores, saben muy
bien el valor de hacer una pausa para recargar
la batería, para comer y beber alguito para no desfallecer en el camino. Sin
la Eucaristía no tendremos la fuerza interior para continuar en esta peregrinación
al nuevo Jerusalén por el desierto de este valle de lágrimas. Son cuatro (4)
los fines del Sacrifico de la Santa Misa (Catecismo mayor de S. Pío X cuestión 660).
Uno de ellos es para obtener las gracias /fuerza necesaria en nuestro combate
diario contra el mal. La Eucaristía es fuente de energía/poder contra el
enemigo de nuestra alma.
Una pregunta para tu reflexión personal hoy: ¿COMO HACES Y A DONDE RECORRES
CUANDO TE ENCUENTRAS CANSADO Y DESANIMADO EN LA VIDA; QUE REMEDIO/ COMIDA TOMAS…?
2. LA EUCARISTIA CONTIENE TODO – tomen y coman TODOS de El… es
la palabra que escuchamos en cada Misa durante la Consagración. La Eucaristía
es todo y contiene todo. El Concilio Vaticano II lo dice muy bien: “la Eucaristía contiene todo el bien
espiritual de la Iglesia” (Presbyterorum Ordinis, n.5) La Eucaristía es el “Sacramento
de piedad, signo de unidad, vínculo de caridad, banquete pascual, en el cual
Cristo es nuestra comida, el alma se llena de gracia futura” (Concilio Vaticano II, Sacrosanctum Concilium, n. 47).
La Iglesia no puede existir sin la Eucaristía. Es más fácil para el mundo sobrevivir
sin el sol que vivir sin la Eucaristía, decía San Padre Pio. El pan es
el alimento más básico que no puede faltar en ninguna casa. El vino es sinónimo
de fiesta y hospitalidad, y no puede faltar en ninguna verdadera celebración. Jesús
utilizó estos dos símbolos (pan y vivo) para representar Su Cuerpo y Su Sangre
que nos dejó como ALIMENTO ESENCIAL e INEVITABLE en nuestra peregrinación por
este valle de lágrimas.
Si tú tienes el banco de
todos los alimentos en tu casa, o has probado todos los manjares del mundo,
pero te falta el CUERPO Y LA SANGRE DE CRISTO, te FALTA TODO. Si tú eres el más
humilde materialmente; y te falta toda la comida típica y delicias del mundo,
pero tú participas y recibes dignamente el CUERPO Y LA SANGRE DE CRISTO, tú
TIENES TODO.
Mi consejo para ti en este día de Fiesta de
Corpus Christi: QUE NO TE FALTE EL ALIMENTO MÁS ESENCIAL EN
LA VIDA, POR FAVOR.
3. LA EUCARISTIA ES RECONCILIACION Y
RESTAURACION: Lo que Jesucristo realizó en Su cruz y
resurrección es lo que celebramos en la Eucaristía. La eucaristía es la
REPETICION de la Muerte y Resurrección de Jesús. No es meramente la MEMORIA, es
la VIVENCIA. No es posible que tú
participes en este banquete sin estar RECONCILIADO CON DIOS (la Eucaristía
empieza con el rito de penitencia/arrepentimiento). Tampoco podrías entregar tu
ofrenda/diezmo sin estar RECONCILIADO CON TU HERMANO (Mt.5, 23- 24); ni pensar
en sentarse a la Mesa de la Eucaristía sin haber lavado tus manos y examinado bien tu corazón (1Cor.11,26-29).
El momento de la
Consagración, el tiempo del intercambio/abrazo
entre lo Divino y lo material, por la mediación del Espíritu Santo (epiclesis), es el momento de la
restauración, de alivio, de transformación, de sanación en el corazón de los
fieles. FELICES LOS QUE ESTÁN ATENTOS Y DISPUESTOS A APROVECHAR SIEMPRE DE ESE
MOMENTO, el momento de paz.
4. LA EUCARISTIA ES SACRIFICIO, COMUNION Y
COMPARTIR – Jesús partió el Pan antes de entregarlo a
Sus discípulos- previo de lo que iba hacer
con Su cuerpo en la cruz para que tengamos vida. La Eucaristía nos invita a partirnos también para llevar vida,
esperanza, consuelo a los que yacen en las tinieblas y en la sombra de muerte. Jesús
no aceptó la propuesta de sus discípulos en el evangelio de Lucas 9, 11- 17 - lavarse las
manos y dejar que la gente se vaya y se encargue de sus problemas solos. Cristo
instó a que hagan sacrificios y que compartan (comunión y solidaridad). Así, al
final, todos quedaron saciados y aun sobró mucho.
El Sacramento del Cuerpo y
la Sangre de Cristo es el SIGNO DE UNIDAD Y VINCULO DE CARIDAD (Vaticano II).
Pues, te pregunto: ¿CÓMO VIVES EL SACRIFICIO Y EL COMPARTIR QUE BROTAN DE TU
COMUNION (DIARIA O DOMINICAL) CON EL CUERPO Y LA SANGRE DE CRISTO – en tu
FAMILIA, COMUNIDAD, IGLESIA, LUGAR DE TRABAJO?
5. TAREA PARA CASA HOY: A. ¿Con que actitud entras y sales de la Iglesia y cómo te comportas
durante tu estadía adentro de la Iglesia donde está el Santísimo Sacramento? B.
¿La vestimenta con que tú vienes y entras a la Iglesia respeta o deshonra a Jesucristo
Sacramentado? C. ¿Cómo cruzas o paseas alrededor del Altar/Sagrario en la
Iglesia para desempeñar tu función litúrgica? D. ¿Tienes tiempo para visitar,
adorar, escuchar y conversar con Jesús en el Sagrario o en la Capilla de
Adoración Perpetua?
TE ADORAMOS HOSTIA DIVINA, TE ADORAMOS HOSTIA
DE AMOR…CUERPO DE CRISTO, SANAME…SANGRE DE CRISTO, EMBRIAGAME...

