Chrispaul Egemonye CSSp

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Padre Christian Chinedu Egemonye, un misionero de la Congregación del Espiritu Santo, enamorado con el ESPIRITU SANTO y Sus obras

domingo, 14 de junio de 2020

DOMINGO DE CORPUS CHRISTI - AÑO A


EL CUERPO Y LA SANGRE DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO – SOLEMNIDAD

DOMINGO 14 DE JUNIO DE 2020 – AÑO A
Deut 8,2-3.14-16; 1Cor.10, 16 – 17; Juan 6,51- 58

TOMEN…COMAN…, BEBAN…, TODO Y TODOS

PREAMBULO: el culto público al Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo (CORPUS CHRISTI) se debe, en la Iglesia, a dos experiencias religiosas que sucedieron en el siglo XIII: la primera fue la visión que tuvo la Santa Juliana de Mont Cornillon, en la que vio la Iglesia como una luna llena con una mancha negra, que significaba la ausencia de esta fiesta. Con el acompañamiento y la aprobación de su obispo, el Papa Urbano IV más tarde, a través de la Bula TRANSITURUS (08/sept/1246) otorgó que se extendiera la solemnidad del Corpus Christi al mundo entero. La segunda fue con el sacerdote alemán peregrino, Pedro de Praga, en la ciudad de Bolsena, cerca de Orvieto, Italia, 1264. Era un sacerdote piadoso, pero dudaba en ese momento de la presencia real de Cristo en la Hostia consagrada. Cuando estaba celebrando la Misa, al pronunciar las palabras de la Consagración, comenzó a salir sangre de la Hostia consagrada y salpicó sus manos, el altar y el corporal. En una procesión solemne, participando el Papa, los cardenales, obispos, se llevó el corporal manchado y la Hostia a la Catedral de Orvieto (donde residía el Papa Urbano IV). Hasta la fecha la catedral de Orvieto está siendo visitada por muchos peregrinos y fieles, en adoración y reverencia.

RESUMEN: el maná del antiguo testamento que salvó a los Israelitas de hambre en el desierto fue una figura del Santísimo Cuerpo (y Sangre) de Cristo, el Alimento indispensable para los peregrinos a la nueva tierra prometida (primera lectura). La celebración de la Eucaristía, y la recepción de la Sagrada comunión nos comprometen a vivir en comunión y solidaridad (2gda lectura). la Comida celestial- el Cuerpo y la Sangre de Cristo – tiene valores alimentarios que ninguna otra comida aquí en la tierra tiene – vida para siempre, vida interior (inmunidad contra el virus de pecado, vida eterna resurrección, permanencia en Él (Evangelio)

1.       LA EUCARISTIA REPARA NUESTRA FUERZA – los deportistas y turistas, los peregrinos y trabajadores, saben muy bien el valor de hacer una pausa para recargar la batería, para comer y beber alguito para no desfallecer en el camino. Sin la Eucaristía no tendremos la fuerza interior para continuar en esta peregrinación al nuevo Jerusalén por el desierto de este valle de lágrimas. Son cuatro (4) los fines del Sacrifico de la Santa Misa (Catecismo mayor de S. Pío X cuestión 660). Uno de ellos es para obtener las gracias /fuerza necesaria en nuestro combate diario contra el mal. La Eucaristía es fuente de energía/poder contra el enemigo de nuestra alma.  
 Una pregunta para tu reflexión personal hoy: ¿COMO HACES Y A DONDE RECORRES CUANDO TE ENCUENTRAS CANSADO Y DESANIMADO EN LA VIDA; QUE REMEDIO/ COMIDA TOMAS…?

2.       LA EUCARISTIA CONTIENE TODO – tomen y coman TODOS de El… es la palabra que escuchamos en cada Misa durante la Consagración. La Eucaristía es todo y contiene todo. El Concilio Vaticano II lo dice muy bien: “la Eucaristía contiene todo el bien espiritual de la Iglesia” (Presbyterorum Ordinis, n.5) La Eucaristía es el “Sacramento de piedad, signo de unidad, vínculo de caridad, banquete pascual, en el cual Cristo es nuestra comida, el alma se llena de gracia futura” (Concilio Vaticano II, Sacrosanctum Concilium, n. 47). La Iglesia no puede existir sin la Eucaristía. Es más fácil para el mundo sobrevivir sin el sol que vivir sin la Eucaristía, decía San Padre Pio. El pan es el alimento más básico que no puede faltar en ninguna casa. El vino es sinónimo de fiesta y hospitalidad, y no puede faltar en ninguna verdadera celebración. Jesús utilizó estos dos símbolos (pan y vivo) para representar Su Cuerpo y Su Sangre que nos dejó como ALIMENTO ESENCIAL e INEVITABLE en nuestra peregrinación por este valle de lágrimas.   
Si tú tienes el banco de todos los alimentos en tu casa, o has probado todos los manjares del mundo, pero te falta el CUERPO Y LA SANGRE DE CRISTO, te FALTA TODO. Si tú eres el más humilde materialmente; y te falta toda la comida típica y delicias del mundo, pero tú participas y recibes dignamente el CUERPO Y LA SANGRE DE CRISTO, tú TIENES TODO.
Mi consejo para ti en este día de Fiesta de Corpus Christi: QUE NO TE FALTE EL ALIMENTO MÁS ESENCIAL EN LA VIDA, POR FAVOR.

3.       LA EUCARISTIA ES RECONCILIACION Y RESTAURACION: Lo que Jesucristo realizó en Su cruz y resurrección es lo que celebramos en la Eucaristía. La eucaristía es la REPETICION de la Muerte y Resurrección de Jesús. No es meramente la MEMORIA, es la VIVENCIA.  No es posible que tú participes en este banquete sin estar RECONCILIADO CON DIOS (la Eucaristía empieza con el rito de penitencia/arrepentimiento). Tampoco podrías entregar tu ofrenda/diezmo sin estar RECONCILIADO CON TU HERMANO (Mt.5, 23- 24); ni pensar en sentarse a la Mesa de la Eucaristía sin haber lavado tus manos y examinado bien tu corazón (1Cor.11,26-29).
El momento de la Consagración, el tiempo del intercambio/abrazo entre lo Divino y lo material, por la mediación del Espíritu Santo (epiclesis), es el momento de la restauración, de alivio, de transformación, de sanación en el corazón de los fieles. FELICES LOS QUE ESTÁN ATENTOS Y DISPUESTOS A APROVECHAR SIEMPRE DE ESE MOMENTO, el momento de paz.

4.       LA EUCARISTIA ES SACRIFICIO, COMUNION Y COMPARTIR – Jesús partió el Pan antes de entregarlo a Sus discípulos-  previo de lo que iba hacer con Su cuerpo en la cruz para que tengamos vida. La Eucaristía nos invita a partirnos también para llevar vida, esperanza, consuelo a los que yacen en las tinieblas y en la sombra de muerte. Jesús no aceptó la propuesta de sus discípulos en el evangelio de Lucas 9, 11- 17 - lavarse las manos y dejar que la gente se vaya y se encargue de sus problemas solos. Cristo instó a que hagan sacrificios y que compartan (comunión y solidaridad). Así, al final, todos quedaron saciados y aun sobró mucho.   
El Sacramento del Cuerpo y la Sangre de Cristo es el SIGNO DE UNIDAD Y VINCULO DE CARIDAD (Vaticano II). Pues, te pregunto: ¿CÓMO VIVES EL SACRIFICIO Y EL COMPARTIR QUE BROTAN DE TU COMUNION (DIARIA O DOMINICAL) CON EL CUERPO Y LA SANGRE DE CRISTO – en tu FAMILIA, COMUNIDAD, IGLESIA, LUGAR DE TRABAJO?

5.       TAREA PARA CASA HOY: A. ¿Con que actitud entras y sales de la Iglesia y cómo te comportas durante tu estadía adentro de la Iglesia donde está el Santísimo Sacramento? B. ¿La vestimenta con que tú vienes y entras a la Iglesia respeta o deshonra a Jesucristo Sacramentado? C. ¿Cómo cruzas o paseas alrededor del Altar/Sagrario en la Iglesia para desempeñar tu función litúrgica? D. ¿Tienes tiempo para visitar, adorar, escuchar y conversar con Jesús en el Sagrario o en la Capilla de Adoración Perpetua?
TE ADORAMOS HOSTIA DIVINA, TE ADORAMOS HOSTIA DE AMOR…CUERPO DE CRISTO, SANAME…SANGRE DE CRISTO, EMBRIAGAME...

sábado, 6 de junio de 2020

DOMINGO DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD - Año A


DOMINGO DE LA SANTISIMA TRINIDAD – 07 DE JUNIO DE 2020- AÑO A

Lecturas: Ex 34, 4.6.8-9; 2Co 13, 11-13; Jn 3, 16-18




DIOS ES FAMILIA Y COMUNIDAD

PREAMBULO: Dios es UNO y TRINO al mismo tiempo. Esta expresión es lo que llamamos el MISTERIO de la SANTISIMA TRINIDAD. Fue en el Concilio de la Iglesia que tuvo lugar en la ciudad de Nicea (año 325) que esa doctrina fue definida. Pues, desde aquel entonces hemos confesado nuestra fe siempre en UN SOLO DIOS quien existe en TRES PERSONAS DISTINTAS: Padre, Hijo, Espíritu Santo.  Recordamos que DIOS PADRE, por amor, envió a Su Único HIJO al mundo para redimirnos (Navidad); y que SU HIJO JESUCRISTO asumió esta misión con Su pasión y Su muerte en la cruz (Cuaresma); y la culminó con Su resurrección (Pascua); luego al volver a Su Padre nos envió el ESPIRITIU SANTO (Pentecostés) para acompañarnos hasta Su segunda venida gloriosa. ¡Excelente! Ahora, HOY celebramos juntos estas TRES PERSONAS en UN SÓLO DIOS -  el MISTERIO DE LA SANTISIMA TRINIDAD.

RESUMEN: Cuando Dios apareció en la carne humana (Dios Hijo), caminando en el mundo, ahí se comprobó sin dudas que el Señor es un Dios compasivo y bondadoso (primera lectura). La bendición trinitaria de San Pablo (2gda lectura), que revela que Dios es una Familia, se recibe y se disfruta solo cuando nosotros vivimos en armonía y como familia también. El envío que el Dios Padre hizo de Su Único Hijo al mundo solo se comprende como una misión de amor (Evangelio). Este amor tiene nombre – El Espíritu Santo

1.       CREADOS A SU IMAGEN – En la catequesis aprendimos como niños que SOMOS CREADOS A IMAGEN Y SEMEJANZA DE DIOS. Pero mientras maduramos como cristianos muy poco asocian este aprendizaje con una realidad intrínseca que lleva – DIOS ES COMUNIDAD. Dios es UNA FAMILIA de Personas que existen, trabajan y practican la COMUNION, COLABORACION y CORRESPONSABILIDAD. El hombre, para mantener su semejanza con Dios debe vivir en COMUNION, trabajar en COLABORACION y practicar la CORRESPONSABILIDAD.

Este es el mensaje del Misterio de la Santísima Trinidad al hombre. El poder y la obra del Padre no amenazan ni perjudican al Hijo. La Misión del Hijo no está independiente o separada del Padre; al contrario, Le glorifica. El Espíritu Santo procede del Padre y del Hijo y revela sólo lo que es del Padre y del Hijo (Juan 14, 26).  ¡Esta es COMUNION! El Padre es el CREADOR; el Hijo es el REDENTOR; el Espíritu Santo es el SANTIFICADOR. Esto es COLABORACION. Después de ser bautizado en el rio Jordán, el Hijo de Dios al salir del agua el cielo se abrió, el Espíritu Santo descendía sobre Él en la forma de paloma, y la voz del Padre habló desde Arriba: “este es Mi Hijo muy querido, escúchenlo…” (Lc.3, 21-22). Esto es COOPERACION (CORRESPONSABILIDAD).
“Es siempre peligroso cuando un cristiano comienza a separarse de la comunidad; cuando empieza a aislarse de los demás y hacer las cosas solo”. El Papa Francisco ve esta situación como el camino de suicidio, como en el caso de Judas Iscariote. Automáticamente la persona se aleja del Señor también y comienza a aferrarse a las cosas – dinero, moda, gym, yoga etc.  (Audiencia General miércoles 12/06/2019, Plaza de San pedro, Roma). La SOLEDAD o el INDIVIDUALISMO (“yo nomas”) no tiene lugar en el diccionario de la vida cristiana. ¡PUNTO!

2.       EN EQUIPO Y COMO EQUIPO: la “división de tarea” y la colaboración en la misión entre las tres Personas de la Santísima Trinidad es el modelo perfecto para el óptimo funcionamiento de la familia, la Iglesia y la sociedad en general. Este implica:
(I)                  cada uno ocupar su propio lugar según su carisma.
(II)                 cada uno respetar el otro en su tarea.
(III)               cada uno trabaja para promocionar el bien del sistema y nunca su interés personal.
(IV)               cada uno buscar la colaboración armónica del otro para que se produzca el mejor resultado.
En este tipo de sistema no hay nada de COMPETENCIA. No existe el “parroquianismo”- trabajar solo para hacerme brillar, solo para promocionar mi departamento, usar mi puesto privilegiado para tapar a los demás y crecer solo. Personas de este estilo y mentalidad no forman parte de la Familia de Dios, quien es Padre, Hijo y Espíritu Santo.
Qué pena que los tres órganos del gobierno – EJECUTIVO, LEGISLATIVO Y JUDICIAL- de nuestros países no aprenden nada del Gobierno de la Santísima Trinidad. Estuviéramos ya en el Reino de Dios aquí en la tierra. 

3.       LA SEÑAL DE LA SANTA CRUZ- como cristianos y católicos sabemos que la Señal de la Santa Cruz nos recuerda dos cosas: LA SANTISIMA TRINIDAD y LA MUERTE DE CRISTO JESUS EN LA CRUZ.  Somos bautizados en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. La Cruz es el símbolo de nuestra fe. La Cruz es la señal de nuestra victoria contra el diablo. Hacer la señal de la Santa Cruz es invocar a la Santísima Trinidad. La Trinidad estuvo presente en el drama de nuestra redención en la Cruz. Jesús reclamó a Su Padre: “Dios mío, Dios mío ¿por qué me has abandonado?” (Mateo 27, 46). Y después de este fuerte grito entregó Su espíritu (Mateo 27, 50). En otro texto Jesús, a la culminación de todo en la Cruz dijo: “Padre, en Tus manos encomiendo mi espíritu” (Lucas 23, 46).
El Espíritu de Jesús es el mismo que procede del Padre; el Mismo que fue derramado sobre la Iglesia el día de Pentecostés; el mismo derramado en nuestros corazones en el Bautismo. Pues cada vez que hacemos la señal de la Santa Cruz estamos alzando nuestra gorra triunfal contra satanás. Es una declaración que formamos parte de la Familia de Dios. Una manifestación que SOMOS MUCHO: somos del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo; que somos la Iglesia, la Familia de Dios y que JUNTOS venceremos el coronavirus y todos los males siempre

4.       CONCLUSION: el misterio de la Santísima Trinidad invita a la humanidad a contemplar e imitar: 1. La hermosura que existe en la comunión y la colaboración entre Las Tres Personas de un Mismo Dios.
2. La facilidad de trabajo y los grandes resultados que se logran en la corresponsabilidad y cero egoísmos que se revelan en la Santísima Trinidad.   
3. La solidaridad y la felicidad que se disfrutan viviendo en familia y en la Familia. Por eso, JUNTOS damos la tarjeta roja a toda clase de individualismo, soledad y egoísmo. Y como dicen los novios peleados: “DESAPAREZCA(n) DE MI(nuestras) VIDA(s)”. QUE ASI SEA.

GLORIA AL PADRE, Y AL HIJO Y AL ESPIRITU SANTO, COMO ERA EN PRINCIPIO ES AHORA Y POR LOS SIGLOS DE LOS SIGLOS. AMEN

  https://www.youtube.com/watch?v=lreXDm9x6hg XXVII domingo del Año ciclo A