XXVIII DOMINGO DEL TIEMPO COMUN – 13 DE OCTUBRE DE 2019- AÑO C
TEXTOS: ; 2Rey 5,
10. 14- 17; 2Tim. 2, 8-13; LUCAS 17, 11 -19

“GRACIAS
SEÑOR JESUS”
PREAMBULO: Hoy es el
DOMINGO DE GRATITUD, siguiendo la liturgia de la palabra de hoy. Tenemos muchas
razones para estar muy agradecidos a Dios hoy y siempre. En este OCTUBRE
MISIONERO, especialmente, Le agradecemos por Su Hijo Jesucristo, Su Enviado, el
Misionero del Padre que vino al mundo para salvar la humanidad. Le damos
gracias por la Iglesia, la gran barca de San pedro, en peregrinación, llevándonos
al encuentro definitivo con nuestro Cabeza y Redentor. No podemos agradecerLe
suficientemente por la vida de los números hombres santos y mujeres santas,
pasados y presentes, los misioneros que dieron, y siguen dando, sus vidas para llevar
la Buena Nueva de Jesucristo a los confines de la tierra. Gracias a ellos hoy
formamos parte de esa gran familia de los bautizados, la familia de Dios. Nuestros
corazones explotan de gratitud por nuestra Santísima Madre, la Virgen María,
modelo de la Misión y de los Misioneros, en este día 13 de octubre que conmemoramos
los 102 años de su visita misionera
en Fátima Portugal, revelándose como LA VIRGEN DE ROSARIO. Gracias, gracias,
gracias Señor Jesús.
RESUMEN: Nadie puede
pagar a Dios, (y no se paga, jamás, con dinero o cualquier riqueza material)
por el insondable océano de GRACIAS que recibimos de los siete (7) misterios de la Iglesia. El regalo más perfecto que
podemos dar a Dios en gratitud es una vida totalmente entregado a Dios, sin
reservas (primera lectura). Es un privilegio, digno de agradecimiento a Dios, poder
participar en las cadenas, (los
sufrimientos) de una vida misionera, como discípulos misioneros de Jesucristo
(2gda lectura). Nosotros, somos beneficiarios del amor misericordioso de Dios en
Su Hijo Jesús, quien nos encontró perdidos y leprosos; nos sanó y nos hizo
miembros de la familia de los redimidos. Por eso debemos estar siempre agradecidos
a Él en su Iglesia (Evangelio).
1. GRACIAS POR LAS SIETE DUCHAS, SEÑOR – el profeta
Eliseo mandó a alguien para que dijera a Naamán, el leproso, “ve a bañarte siete veces en el Jordán (2Rey 5, 10). Nuestro
Salvador Jesucristo envió a los Apóstoles (la Iglesia) para que invita, enseña
y ofrece a los hombres los misterios del Reino de Dios que nos conducirán al
encuentro definitivo con nuestro Creador. Los siete Sacramentos de la Iglesia corresponden a las siete-veces duchas en el Jordán que dejó el leproso Naamán
limpio y fresco como una nueva criatura. Símbolos sencillos y comunes, pero con
significados y eficiencias celestiales. Eliseo mandó un mensajero, una “persona
común” para que entregara el mensaje de curación. Así también que Dios utiliza
los hombres ordinarios y pecadores, portadores de los tesoros de Dios en
recipientes de barro, para entregar/administrar estos misterios de sanación y salvación.
En sí mismos
estas llaves de la puerta de salvación
(los Sacramentos) nos llegan en modos muy sencillos y profanos – agua, pan, vino, oleo, palabras, velas, anillos…- pero
comunican realidades divinas y gracias salvíficas. El bautismo nos cambia la esencia: de los hijos de los hombres a los
hijos de Dios. La Eucaristía nos
admite a la mesa de los Ángeles y los santos gloriosos. La Confesión y la unción de los enfermos nos limpian de la lepra del alma
y del cuerpo, y nos resucita de la muerte a la vida. La confirmación nos llena de poderes divinos (dones del Espíritu
Santo) para vivir y servir en la santidad. El matrimonio une dos personas en un solo cuerpo y les eleva como co- creadores
con Dios. El Orden Sagrado transforma
hombres pecadores en alter christus,
para la continuación de la misión de cristo en la tierra. Hmm, cuán grandes y maravillosos son los regalos
de Dios gratuitamente a los hombres. Naamán llevó
regalos de plata y oro para agradecer el Profeta Eliseo, pero ahí mismo recibió
la lección divina: 1. nada de tesoro material de los hombres es suficiente para
“pagar” a Dios por los secretos de salvación que ha revelado a los hombres. 2. Dios
no necesita nuestro dinero en gratitud por las gracias recibidos. Solo quiere
nuestro corazón indiviso – dejar todo para seguir/servirle.
2. GRACIAS POR LAS CADENAS – ¿Cómo podemos agradecer a Dios por la
luz de la fe cristiana que hemos recibido, gracias a la vida de los miles
hombres y mujeres, misioneros, fundadores de congregaciones y movimientos apostólicos,
que dejaron todo, cruzaron montes y océanos para expandir la Buena Nueva? Mucho
murieron en camino. Muchos fueron ejecutados y decapitados. Otros encarcelados,
humillados y expulsados. Algunos murieron por enfermedades y la inclemencia del
clima. Pero gracias a todo esto, hemos sido liberados de las tinieblas y transferidos
a luz eterna, transformados en una nación santa, un pueblo elegido, sacerdocio royal
(cf. 1 Pedro 2, 9). Nada más y nada menos podemos hacer en agradecimiento a
Dios que tomar el mismo camino; seguir en las huellas de nuestros antepasados misioneros;
asumir, soportar una cadena por la causa de la expansión del Evangelio. San
Pablo en la segunda lectura de hoy afirma: “por eso soporto estas pruebas por
amor a los elegidos, a fin de que ellos también alcancen la salvación que está
en Cristo Jesús…” (2Tim.2, 8-13).
Todo que está
involucrados activamente en la misión de la Iglesia hoy, sea ad extra (lejos de su pueblo y cultura)
o ad intra; sea directamente en el
campo sembrando, o indirectamente a lado apoyando con los materiales, debemos
estar muy agradecidos por las cadenas que llevamos por amor al
pueblo de Dios, a fin de que alcancen la salvación. Te invito ahora mismo a
cantar un himno de alabanza a Dios por la pobreza, la soledad, la enfermedad,
la privación, las críticas, mal interpretación, falsa acusación, el abandono
etc. que estás viviendo o experimentado hoy por tu participación en la misión de
Cristo; por amor a los elegidos. GRACIAS SEÑOR, POR LAS CADENAS.
3.
GRACIAS
POR ATRAVESAR POR NUESTRA SAMARIA –
Samaria es una ciudad norteña de Israel, originalmente 100% judía, pero con el
pasar de los tiempos fueron inducidos en idolatría por sus reyes corruptos (cf.
1Rey 16,32; 2Rey 17,29). Muchos profetas, como Eliseo, Oseas, Amos predicaron
el juicio de Dios en Samaria a causa de su idolatría (cf. Is 8,4; Jer. 31, 5;
Os 13, 16; Amos 3, 12). Durante el tiempo de Jesús los Judíos (Fariseos) no se
mescla con los habitantes de Samaria, por ser impuros/infieles (cf. Juan 4, 9).
Jesús atravesó por Samaria, en muchas ocasiones durante Su misión terrenal, en
busca a los excluidos, los que viven en las periferias. El Evangelio de hoy es
uno de ellos (Lucas 17, 11-19). Jesús rompió muchas restricciones judías para
llegar junto a las ovejas perdidas. Se dirigía a Jerusalén en el texto de hoy,
pero tuvo que pasar por Samaria, a propósito. No fue nada de emergencia. Sabía que
hay mucho samaritanos que buscan vida nueva, buscan sanación, buscan y
necesitan liberación, de sus tinieblas para entrar en la luz divina. En una palabra,
ser “SAMARITANO” implica ser “enemigo de Dios, excluido, infiel”.
Todos
éramos samaritanos, antes de recibir
la luz del Evangelio. Jesús pasó por nuestra
ciudad de samaria y nos curó con el
baño del agua de bautismo y la totalidad de Su misterio Pascual. Gracias Señor Jesús
por la Iglesia, los Misioneros, los instrumentos que usaste para pasar por
nuestra Samaria. Mucho sigue viviendo en Samaria hoy, y Jesús sigue pasando
cada día por aquella ciudad. Gracias a los misioneros, servidores, sacerdotes
dispuesto a recibir y ayudar a los leprosos. Interesantemente, vemos que el leproso curado
por Eliseo en la primera lectura de hoy no era un judío. Al revés fue un
soldado de los enemigos del pueblo de Dios. No merecía la sanación que recibió.
Dios lo hizo para que el curado (Naamán) haga que el Nombre de Dios sea
conocido más allá de las fronteras. GRACIAS
SEÑOR POR PASAR (Y SIGUES PASANDO) POR NUESTRA SAMARIA.
4. LA GRATITUD QUE MAS AGRADA A DIOS – ¿por
qué rechazó, Eliseo, los regalos de Naamán? ¿Por qué Jesús reclamó de los otros
nueve curados que no volvieron para decir “Gracias Señor Jesús”? El regalo que
Dios más quiere de nosotros, por haber pasado por nuestra Samaria y curarnos,
es nuestro corazón libre de la maldad; nuestra vida ofrecida para servirle en
los demás. En la profecía de Miqueas 6, 6 - 8 la palabra de Dios dice: “¿Con qué me presentaré al Señor y me postraré ante el
Dios de las alturas?... Se te ha indicado, hombre, qué es lo bueno y qué exige
de ti el Señor: nada más que practicar la justicia, amar la fidelidad y caminar
humildemente con tu Dios.
En este Octubre
Misionero, el Papa pide a cada cristiano bautizado a reavivar su vocación misionera.
Salir siempre junto a los demás, en pos de servir. Que nadie se queda esperando
a quien la sirve o evangeliza. Cada bautizado tiene algo para dar, en tu casa,
tu comunidad, tu parroquia. VAYATE PRESENTARTE A TU SACERDOTE. Este es la forma
más elocuente para decir GRACIAS SEÑOR JESUS por todo que hemos recibido – ser y
hacerse misionero para que los demás reciban la luz de Dios y entran en Su
amistad.
“Es un mandato que nos toca de cerca: yo soy siempre una
misión; tú eres siempre una misión; todo bautizado y bautizada es una misión.
Quien ama se pone en movimiento, sale de sí mismo, es atraído y atrae, se da al
otro y teje relaciones que generan vida. Para el amor de Dios nadie es inútil e
insignificante. Cada uno de nosotros es una misión en el mundo porque es fruto
del amor de Dios. (Papa Francisco; Mensaje para el DOMUND 2019)
TAREA PARA LA SEMANA: 1. En esa semana no reclamar, no exigir que se te haga
favores; al revés salgas de ti mismo y haz algo para los demás. 2. Decir tres
veces, al amanecer cada día, “GRACIAS SEÑOR JESUS” y 10 AVE MARIA, antes de
dormir.
OREMOS: “Este Mes Misionero
Extraordinario recemos para que el Espíritu Santo suscite una nueva primavera
misionera para todos los bautizados y enviados por la Iglesia de Cristo”. (Papa Francisco) JESUS TE AMO, TODO LO QUE
TENGO ES TUYO, TUYO SOY, TUYO QUIERO SER, HAZ CONMIGO LO QUE QUIERAS.Amén.
FELIZ DOMINGO
@Misionerochrispualcsspblogspot.com_ vozdelmisionero#Anchor
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