DOMINGO DE LA SANTISIMA TRINIDAD – 07 DE JUNIO DE 2020- AÑO A
Lecturas: Ex 34, 4.6.8-9; 2Co 13, 11-13; Jn 3, 16-18

DIOS ES FAMILIA Y COMUNIDAD
PREAMBULO: Dios es UNO y TRINO
al mismo tiempo. Esta expresión es lo que llamamos el MISTERIO de la SANTISIMA
TRINIDAD. Fue en el Concilio de la Iglesia que tuvo lugar en la ciudad de Nicea
(año 325) que esa doctrina fue definida. Pues, desde aquel entonces hemos confesado nuestra fe siempre en UN SOLO DIOS quien
existe en TRES PERSONAS DISTINTAS: Padre,
Hijo, Espíritu Santo. Recordamos que
DIOS PADRE, por amor, envió a Su Único HIJO al mundo para redimirnos (Navidad); y que SU HIJO JESUCRISTO
asumió esta misión con Su pasión y Su muerte en la cruz (Cuaresma); y la culminó con Su resurrección (Pascua); luego al volver a Su Padre nos envió el ESPIRITIU SANTO (Pentecostés) para acompañarnos hasta Su
segunda venida gloriosa. ¡Excelente! Ahora, HOY celebramos juntos estas TRES PERSONAS en UN SÓLO DIOS - el MISTERIO DE LA SANTISIMA TRINIDAD.
RESUMEN: Cuando Dios apareció en la carne humana (Dios Hijo), caminando
en el mundo, ahí se comprobó sin dudas que el Señor es un Dios compasivo y bondadoso
(primera lectura). La bendición trinitaria
de San Pablo (2gda lectura), que revela que Dios es una Familia, se recibe y se
disfruta solo cuando nosotros vivimos en armonía y como familia también. El envío
que el Dios Padre hizo de Su Único Hijo al mundo solo se comprende
como una misión de amor (Evangelio). Este amor tiene nombre – El Espíritu Santo
1.
CREADOS A SU IMAGEN – En la catequesis aprendimos como niños que SOMOS CREADOS A IMAGEN Y
SEMEJANZA DE DIOS. Pero mientras maduramos como cristianos muy poco asocian
este aprendizaje con una realidad intrínseca que lleva – DIOS ES COMUNIDAD. Dios
es UNA FAMILIA de Personas que existen, trabajan y practican la COMUNION,
COLABORACION y CORRESPONSABILIDAD. El hombre, para mantener su semejanza con
Dios debe vivir en COMUNION, trabajar en COLABORACION y practicar la
CORRESPONSABILIDAD.
Este es el mensaje del Misterio de la Santísima Trinidad al hombre. El poder y la obra del Padre no amenazan
ni perjudican al Hijo. La Misión del
Hijo no está independiente o separada del Padre; al contrario, Le
glorifica. El Espíritu Santo procede
del Padre y del Hijo y revela sólo lo que es del Padre y del Hijo (Juan 14, 26).
¡Esta es COMUNION! El Padre es el
CREADOR; el Hijo es el REDENTOR; el Espíritu Santo es el SANTIFICADOR. Esto es
COLABORACION. Después de ser bautizado en el rio Jordán, el Hijo de Dios al
salir del agua el cielo se abrió, el Espíritu Santo descendía sobre Él en la
forma de paloma, y la voz del Padre habló desde Arriba: “este es Mi Hijo muy querido, escúchenlo…” (Lc.3, 21-22). Esto es
COOPERACION (CORRESPONSABILIDAD).
“Es siempre peligroso cuando un cristiano comienza a
separarse de la comunidad; cuando empieza a aislarse de los demás y hacer las
cosas solo”. El Papa Francisco ve esta situación como el camino de suicidio, como en el caso de Judas Iscariote.
Automáticamente la persona se aleja del Señor también y comienza a aferrarse a
las cosas – dinero, moda, gym, yoga etc. (Audiencia General miércoles 12/06/2019, Plaza de San
pedro, Roma). La SOLEDAD o el INDIVIDUALISMO (“yo nomas”) no tiene
lugar en el diccionario de la vida cristiana. ¡PUNTO!
2.
EN EQUIPO Y COMO EQUIPO: la “división de tarea” y la colaboración en la misión entre las tres
Personas de la Santísima Trinidad es el modelo perfecto para el óptimo
funcionamiento de la familia, la Iglesia
y la sociedad en general. Este implica:
(I)
cada uno ocupar su
propio lugar según su carisma.
(II)
cada uno respetar el otro en su tarea.
(III)
cada uno trabaja para promocionar el bien del
sistema y nunca su interés personal.
(IV)
cada uno buscar la colaboración armónica del
otro para que se produzca el mejor resultado.
En este tipo de sistema no hay nada de COMPETENCIA. No
existe el “parroquianismo”- trabajar
solo para hacerme brillar, solo para promocionar mi departamento, usar mi puesto
privilegiado para tapar a los demás y crecer solo. Personas de este estilo y
mentalidad no forman parte de la Familia de Dios, quien es Padre, Hijo y Espíritu
Santo.
Qué pena que los tres
órganos del gobierno – EJECUTIVO, LEGISLATIVO Y JUDICIAL- de nuestros países no
aprenden nada del Gobierno de la
Santísima Trinidad. Estuviéramos ya en el Reino de Dios aquí en la tierra.
3.
LA SEÑAL DE LA SANTA CRUZ- como cristianos y católicos sabemos que la Señal de la Santa Cruz nos
recuerda dos cosas: LA SANTISIMA TRINIDAD y LA MUERTE DE CRISTO JESUS EN LA
CRUZ. Somos bautizados en el Nombre del
Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. La Cruz es el símbolo de nuestra fe. La
Cruz es la señal de nuestra victoria contra el diablo. Hacer la señal de la
Santa Cruz es invocar a la Santísima Trinidad. La Trinidad estuvo presente en
el drama de nuestra redención en la Cruz. Jesús
reclamó a Su Padre: “Dios mío, Dios mío ¿por qué me has abandonado?” (Mateo
27, 46). Y después de este fuerte grito entregó Su espíritu (Mateo 27, 50). En otro texto Jesús, a la culminación
de todo en la Cruz dijo: “Padre, en Tus manos encomiendo mi espíritu” (Lucas
23, 46).
El Espíritu de Jesús es el mismo que procede del
Padre; el Mismo que fue derramado sobre la Iglesia el día de Pentecostés; el mismo
derramado en nuestros corazones en el Bautismo. Pues cada vez que hacemos la señal de la Santa Cruz estamos alzando
nuestra gorra triunfal contra satanás. Es una declaración que formamos parte de
la Familia de Dios. Una manifestación que SOMOS MUCHO: somos del Padre, del
Hijo y del Espíritu Santo; que somos la Iglesia, la Familia de Dios y que
JUNTOS venceremos el coronavirus y todos los males siempre
4.
CONCLUSION: el misterio de la Santísima Trinidad invita a la humanidad a
contemplar e imitar: 1. La hermosura que existe en la comunión y la
colaboración entre Las Tres Personas de un Mismo Dios.
2. La facilidad de trabajo y los grandes resultados
que se logran en la corresponsabilidad y cero egoísmos que se revelan en la
Santísima Trinidad.
3. La solidaridad y la felicidad que se disfrutan
viviendo en familia y en la Familia. Por eso, JUNTOS damos la tarjeta
roja a toda clase de individualismo, soledad y egoísmo. Y como dicen
los novios peleados: “DESAPAREZCA(n) DE MI(nuestras) VIDA(s)”. QUE ASI SEA.
GLORIA AL PADRE, Y AL HIJO Y AL ESPIRITU SANTO, COMO ERA EN PRINCIPIO ES
AHORA Y POR LOS SIGLOS DE LOS SIGLOS. AMEN

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