XVIII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO - AÑO A – 02/08/2020
Lecturas: Isaías
55, 1 – 3; Salmo 144; 8-9, 15-16, 17-18. Romanos 8, 35. 37-39; Mateo 14, 13 –
21
REFLEXION
RESUMEN – solo Dios sabe lo que necesitamos para saciar el
hambre y la sed de nuestra vida, y solo en Él se encuentra gratuitamente (1ra
lectura). Jesús alimenta primeramente con la comida espiritual, y luego con la
comida material (Evangelio). Nada en esta vida podría llenar el vacío y el
hambre del corazón humano, pues nada vale la peña separarnos de amistad con
Dios (segunda lectura)
EL HAMBRE Y LA
SED QUE TENEMOS – el hombre tiene:
1. hambre
y sed de Dios – espiritualidad. Sin control o sin dirección este se conduce
a la superstición y espiritismo
2. Hambre y sed de justicia – sin ser temperada
con la misericordia se convierte en crueldad.
3. Hambre y sed de fama, poder, honor –
sin ser purificado nos lleva a la prepotencia, guerreros, faraones, espectáculos.
4. Hambre
y sed de dinero – sin ser controlado nos transforma en ladrones y nos roba
la paz.
5. Hambre y sed de libertad – sin formación
desemboca en libertinaje.
6. Hambre y sed de descanso – sin ser
dosificada se vuelve a la causa de pereza y haraganería/holgazanería
JESUS DELANTE DEL
HAMBRE HUMANO – en el evangelio de hoy, Jesús nos deja tres enseñanzas o
actitudes para imitar delante del hambre y la sed del hombre:
1. COMPASION – se retiró para descansar. Pero
la gente no le dejó en paz. Al verlos se sintió compasión y se puso a enseñar y
a sanar a ellos.
2. COMPARTIR – al final de la charla, sanación
y liberación, se puso a compartir con ellos también la comida material. Sus discípulos
no querían meterse en aquello asunto ajeno. Su ideología era que cada uno se
encarga de sí mismo(individualismo). Pero Jesús dijo que NO. Jesús dijo que se puede compartir. El compartir es un “escándalo” para el mundo egoísta;
pero para los hijos del Reino es el “lenguaje de cuerpo”; es la regla
de vida. Se comparte no de lo que me sobra, sino de lo poco que tengo,
para que mi hermano no se queda sin nada.
3. EUCARISTIA – Jesús se levantó los ojos al cielo y pronuncio la bendición
y se multiplicó los panes. Esta es la EUCARISTIA – ACCION DE GRACIAS. En cada
misa sucede lo mismo. Al levantar el pan y el vino al cielo, dando gracias a
Dios se transforman en la Comida y la Bebida celestial que sacian el hambre y la
sed de los hombres. Es el mismo Jesús que se da a nosotros. Participar en la Eucaristía
es saber darse para los demás. Es tener compasión y saber compartir.
OREMOS – Ven Espíritu Santo, vacíame de mí, y lléname de Ti hasta
rebosar. Amen.
FELIZ DOMINGO
LECTURAS
Lectura del Profeta
Isaías (55, 1- 3)
Esto dice el Señor:
¡Vengan a tomar agua, todos los sedientos,
y el que no tenga dinero, venga también!
Coman gratuitamente su ración de trigo,
y sin pagar, tomen vino y leche.
2 ¿Por
qué gastan dinero en algo que no alimenta
y sus ganancias, en algo que no sacia?
Háganme caso, y comerán buena comida,
se deleitarán con sabrosos manjares.
3 Presten
atención y vengan a mí,
escuchen bien y vivirán.
Yo haré con ustedes una alianza eterna,
obra de mi inquebrantable amor a David.
PALABRA DE DIOS
SALMO RESPONSORIAL (144)
R: ABRES, TÚ LA MANO SEÑOR, Y NOS SACIAS
El Señor es bondadoso y compasivo,
lento para enojarse y de gran
misericordia;
el Señor es bueno con todos
y tiene compasión de todas sus criaturas
Los ojos de todos esperan en ti,
y tú les das la comida a su tiempo;
abres tu mano y colmas de favores
a todos los vivientes.
El Señor es justo en todos sus caminos
y bondadoso en todas sus acciones;
está cerca de aquellos que lo
invocan,
de aquellos que lo invocan de verdad.
LECTURA DE LA CARTA DE SAN PABLO A LOS ROMANOS (8,
35, 37-39)
Hermanos, ¿Quién podrá entonces separarnos del amor
de Cristo? ¿Las tribulaciones, las angustias, la persecución, el hambre, la
desnudez, los peligros, la espada?
37 Pero en todo esto obtenemos una amplia
victoria, gracias a aquel que nos amó.
38 Porque tengo la certeza de que ni la
muerte ni la vida, ni los ángeles ni los principados, ni lo presente ni lo
futuro, ni los poderes espirituales,
39 ni lo alto ni lo profundo, ni ninguna
otra criatura podrá separarnos jamás del amor de Dios, manifestado en Cristo
Jesús, nuestro Señor.
Palabra de Dios
EVANGELIO DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO SEGÚN SAN MATEO (14, 13 – 21)
En aquel tiempo,
Al enterarse de eso, Jesús
se alejó en una barca a un lugar desierto para estar a solas. Apenas lo supo la
gente, dejó las ciudades y lo siguió a pie.
14 Cuando desembarcó, Jesús vio una gran
muchedumbre y, compadeciéndose de ella, curó a los enfermos.
15 Al atardecer, los discípulos se
acercaron y le dijeron: «Este es un lugar desierto y ya se hace tarde; despide
a la multitud para que vaya a las ciudades a comprarse alimentos».
16 Pero Jesús les dijo: «No es necesario
que se vayan, denles de comer ustedes mismos».
17 Ellos respondieron: «Aquí no tenemos
más que cinco panes y dos pescados».
18 «Tráiganmelos aquí», les dijo.
19 Y después de ordenar a la multitud que
se sentara sobre el pasto, tomó los cinco panes y los dos pescados, y
levantando los ojos al cielo, pronunció la bendición, partió los panes, los dio
a sus discípulos, y ellos los distribuyeron entre la multitud.
20 Todos comieron hasta saciarse y con los
pedazos que sobraron se llenaron doce canastas.
21 Los que comieron fueron unos cinco mil
hombres, sin contar las mujeres y los niños.
Palabra del Señor
Padre Christian Chinedu Egemonye CSSp (Congregación del Espíritu
Santo,)

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