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Padre Christian Chinedu Egemonye, un misionero de la Congregación del Espiritu Santo, enamorado con el ESPIRITU SANTO y Sus obras

sábado, 21 de septiembre de 2019

XXV Domingo del Tiempo Común Año C


XXV DOMINGO DEL TIEMPO COMUN – 22 DE SEPTIEMBRE DE 2019- AÑO C

TEXTOS: Amos 8, 4 -7; 1TIM.2, 1- 8; LUCAS 16, 1-13

“… ME DA VERGÜENZA…”

PREAMBULO: A Dios le da vergüenza que los hombres se han transformado esclavos del dinero en vez de ser fieles administradores de lo mismo. Dios tiene vergüenza por la tanta perdida de vida humana, las tantas guerras y las divisiones que existen en el mundo por causa de dinero. Qué vergüenza nos da a todos que, a pesar de la incontable bendición de Dios (riqueza) en el mundo, igual cerca de la mitad de la humanidad vive en la miseria económica. Ojalá que hoy, el XXV domingo del año, los cristianos, los hombres y las mujeres del planeta tierra, se conviertan y aprendan a poner su dinero y su inteligencia al servicio del Reino de Dios y no esclavizar su vida al servicio del dinero

RESUMEN: los ricos, muchas veces, aprovechan de los pobres y manipulan el sistema económico para aumentar su riqueza y tener los humildes siempre más pobres (primera lectura). El dinero o la riqueza no es un mal; todo depende del uso; podemos construir nuestra mansión celestial con el uso prudente del dinero de este mundo (Evangelio). Los líderes políticos y los jefes económicos tienen mucha tentación de ser egoístas y corruptos, sin vergüenza, con el bien común, por eso necesitan mucha oración de nuestra parte (2gda lectura).
 
1.       GANAR AMIGOS CON DINERO SUCIO – Jesús llama el dinero “sucio” e “injusto” (Lucas 16, 9- evangelio de hoy) no porque el dinero en si sea algo malo, sino porque el sistema económico del mundo es, muchas veces, injusto/sucio. Es un sistema manipulado por los grandes para favorecer sus intereses, dejando a los pobres cada vez más pobres. El Papa Francisco lo llama la economía que mata (2015).  Todos trabajamos y luchamos para sobrevivir dentro de este mismo sistema. El dinero sucio que ganamos en este mundo puede transformarse en dinero limpio cuando: (I). lo ganamos sin oprimir o perjudicar a nadie. (II). Lo usamos para ayudar o promover el bien de los demás. (III). Lo dedicamos por la causa de la evangelización – la expansión del Reino de Dios.
Ojo, el dinero sucio que has ganado por robo o corrupción o homicidio no puede ser limpio porque lo donaste a la iglesia o lo ofreciste a los pobres. Dios no te pide eso, jamás. Dios quiere que tú seas honesto y justo con tu ganancia; y que utilices la misma para ganar amigos o construir tu mansión celestial, mientras dura esta vida temporal.   

2.       NOS DA VERGÜENZA – sí, es una verdadera vergüenza ver como los ricos manipulan y aprovechan de los pobres. Disminuiremos la medida, aumentaremos el precio, falsearemos las balanzas para defraudar; compraremos a los débiles con dinero y al indigente por un par de sandalias, y venderemos hasta los desechos del trigo (Amos 8, 5-6 – 1ra lectura). En nuestro sistema socio-económico existen muchas cosas que nos dan la vergüenza, y sobre todo le da vergüenza a Dios, quien ha jurado por el orgullo de Jacob, nunca ignorar esas injusticias (Amos 8, 7).
-          Es una vergüenza falsear los productos y las medidas para ganar más dinero, a la expensa de los inocentes y los pobres.
-          Es una vergüenza ver los socios que defraudan sus compañeros sobre un negocio o un contrato para enriquecerse más rápido y así dejar sus colegas destruidos.
-          Nos da mucha vergüenza ver los funcionarios públicos desviando el fondo público para sus bolsillos personales, mientras los servicios públicos operan con graves deficiencias.
-          Es una gran vergüenza observar cómo los políticos compran y utilizan a los jóvenes, los pobres para su propaganda falsas y campaña egoísta – solo porque son ignorantes y no tienen trabajos.
-          Es una vergüenza saber que los narcos valoran el dinero sucio que ganan más que las vidas inocentes y el futuro del país que destruyen.
-          Qué vergüenza ver una persona sana y joven sentarse solo para pedir limosna, en vez procurar y luchar por su subsistencia.  
-          En los países del tercero mundo, es una vergüenza saber que existen unos individuos, ciudadanos, que son más ricos que la nación entera.
-          Una vergüenza conocer algunos líderes y políticos de África que roban muchísimo dinero del cofre nacional y lo guardan en los países del primer mundo, mientras más de mitad de sus paisanos muren de hambre y viven sin las amenidades básicas de vida. Me da vergüenza!  
-          Qué vergüenza saber que unos países ricos y poderosos gastan billones de dinero fabricando y probando armas de destrucción masiva, mientras sus hermanos y hermanas de otro lado del globo viven en condiciones infra humanas. ¡Qué vergüenza!   
-          Qué vergüenza para Dios, nuestro Padre y Creador, quien quiere que todos se salven y lleguen al conocimiento de la verdad, ver los hombres y mujeres, obras de Su mano, imágenes de su ser, abandonar a su Creador y elegir el dinero, una creación de Dios, como su dios. ¡Una vergüenza total!  Es interminable la situación…; no sé si te dan vergüenza también?

3.       EL SERVIDOR ASTUTO: en la parábola del servidor deshonesto pero astuto del evangelio de hoy, Jesús NO nos quiere recomendar la astucia negativa, sino la astucia positiva. Jesús alabó el servidor por su determinación; su astucia en inventar un camino alternativo para salir adelante y no quedar paralizado o parado por el desempleo venidero. Esa actitud de mente positiva y valentía en las cosas de Dios es lo que Jesús nos invita a copiar hoy.  Jesús no quiere misioneros/servidores que no pueden salir para llevar el evangelio a la periferia porque no hay dinero/medio. Me preocupa cuando no podemos tener formación o retiro importante o cuando no podemos enviar unos servidores para una capacitación necesaria; cuando no podemos tener un lindo equipo de sonido para la Iglesia/evangelización- solo porque no tenemos fondo, y cruzamos los brazos para lamentar nuestra pobreza. Sin embargo, los alumnos de colegios, los hijos de este mundo, juntan más de suficiente para su paseo y excursión de fin del año, con alojamiento en hoteles de cinco estrellas.

Jesús nos desafía hoy a tener la astucia positiva – es decir, poner nuestra inteligencia y el dinero sucio al servicio del Reino de Dios. Es una invitación para pensar y actuar más rápido que los hijos de este mundo. Es utilizar la ciencia y la filosofía para destrabar las trampas de satanás y sus agentes en el camino de la Iglesia/evangelización. Esta astucia implica llegar primero y ocupar los mejores lugares, acaparar los medios disponibles para avanzar el reino de Dios antes que se despierten los anti-cristos, los hijos de este mundo. 

TAREA PARA LA SEMANA: 1. Revisar lucidamente tu comportamiento laboral y actividades económicas con el fin de identificar si contienen algunas causas de vergüenza para Dios. 2. Orar un Padre Nuestro todos los días por los responsables políticos, económicos y eclesiásticos – para que sean honestos y astutos en la administración del dinero.

OREMOS: Libera Señor a todos los hombres y mujeres que viven como esclavos del dinero, los que han dejado el mundo menos feliz e inhabitable con sus actividades económicas. Levante, O Dios a los pobres y los desvalidos de su basura, con Tu mano poderosa y derriba del trono a los poderosos. Amén.

FELIZ DOMINGO
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