XIII DOMINGO DE TIEMPO ORDINARIO – 30 DE JULIO
DE 2019 - AÑO C.
1Rey 19, 16b, 19-21; Gálatas 5, 1, 13 -18; Lucas 9, 51 – 56
NOMBRASE TU
OBSTÁCULO Y ELIMINALO
PREAMBULO: el criterio que
Dios aplica en Su llamada y elección de los hombres para misiones
especificas queda siempre reservado para Él y poco comprendido por los hombres.
Muchas veces Dios llama y elije a los que están fuera de los ojos y
pensamientos de los hombres, los que de sí mismos ni soñaban de eso (Moisés,
David, Paul, San Agustín, Libermann etc., etc.), y rechaza a los ambiciosos, a
los que tienen 10 puntos en los ojos de los hombres.
RESUMEN: A quien Dios quiere le sigue, le persigue y le
consigue (1ra lectura). Sin embargo, la llamada de Dios es siempre
LIBRE, y Él espera nuestra respuesta con LIBERTDAD también (2da
lectura). Pero, lastimosamente, muchos han convertido su libertad
en EXCUSAS (Evangelio) pues, en la realidad actual hay más LLAMADOS
que se EXCUSAN que los que se COMPROMETEN.
1. ¿ME
ESTÁ LLAMANDO TAMBIÉN? – Sí, te está llamando. Está llamando
a todos también. ¿PARA QUÉ TE LLAMA? En primer
lugar, es para seguirle; para estar con Él (Juan 1,39); para entrar en una
relación personal con Él; para conocer los secretos de Su corazón/reino (Juan
15, 15). ¿POR QUÉ TE LLAMA? Por AMOR y en LIBERTAD Dios
llama a quien quiere. No te escoge por ser bueno. Tampoco tu pecado le impide
de elegirte (cf. Paulo, Agustín, María Magdalena …). ¿A QUÉ ME
LLAMA? Dios llama de manera personal y única a cada persona para
formar una sola familia en la que vivamos todos como hermanos, donde Cristo es
la Cabeza y nosotros miembros de su cuerpo. Pues toda la vida humana es una
vocación de amor. Dentro de esta única llamada de Dios, cada uno se
compromete a ir descubriendo su don particular y el camino específico para dar
su respuesta.
2. LOS
OBSTÁCULOS EN NUESTRO CAMINO – En las tres
lecturas de hoy podemos identificar los siguientes obstáculos en nuestro camino
de seguimiento a Cristo.
A. MI
PASADO – Mirar atrás con las manos en el arado.
Recordar el negocio antiguo y sentir las ganas
de volver a trabajar en el de campo de antes. Esto pasó con
Pedro también después de la muerte y resurrección de Jesús;
antes del Pentecostés. “voy a pescar”, dijo… “vamos también contigo…”
(Juan 21, 3). El pasado como obstáculo en
nuestro camino puede resultar también en la forma de una consciencia
escrupulosa; sentirse “indigno” para el servicio a causa de mi vida de ayer. En
algunas personas esto se manifiesta en la forma de heridas no
curadas que están guardadas en la subconsciencia e la
inconsciencia de las personas. Estas heridas surgen y atacan, como virus
en la computadora, en el momento de querer avanzar en el servicio del
Señor.
B. LOS
MUERTOS- La excusa de uno de los llamados
en el evangelio de hoy es “...déjame enterrar a mi padre”;
pero Jesús replicó: “deja que los muertos entierren a sus muertos…” (Lc.
9,59, 60). La muerte no tiene lugar ni pertenencia en la vida cristiana.
En la Pascua hemos pasado de la muerte a la vida. Volver para enterrar
los muertos es volver a caer en el jugo de la esclavitud;
es satisfacer los deseos carnales; es vivir mordiéndose y
devorándose unos a otros (Gál. 5. 1, 13-18. 2 da lectura). Existen muchos
invitados que se excusan porque están enterrando sus muertos.
¡Qué lástima!
C. MI
FAMILIA, LOS MÍOS - La llamada
para seguir a Jesús nace en la familia.;
pero también muchas familias han sido destructores de los
sueños y obstáculos en el camino de los que quieren seguir a
Jesús. Muchos Santos de la Iglesia fueron impedidos por sus padres en el
momento en que declararon su opción radical para el Reino de Dios. Libermann (Co-fundador
de los Espirítanos) fue rechazado totalmente por su padre. Muchos padres
no comprenden la dinámica de Dios en Su elección y llamada. Algunas familias
están cerradas y ciegas en materialismo y vanagloria. Evangelicemos a nuestras
familias; sacrifiquémonos por su salvación; y, sobre todo, oremos
fervorosamente para que no cambiemos la llamada de Dios con el viaje de
ir a dar un beso a la familia.
D. EL “YO” – Este último obstáculo, según las lecturas de este domingo, es el más
sutil y peligroso. Es cuando uno quiere caminar más rápido que Aquel que la
está guiando. Cuando uno pone la comodidad y seguridad personal primero
antes de aceptar la llamada. Juan y Santiago en el Evangelio querían
invocar fuego para consumir a los samaritanos. Pero Jesús los reprendió y
fueron por otro camino. Falta de paciencia y tolerancia con los que no piensan
como nosotros es un obstáculo grande en el seguimiento de Jesús. Los que
quieren confirmar el menú, el horario de merienda, el lugar de hospedaje
etc. antes de salir, difícilmente pueden ser seguidores de Jesús.
3. ELIMINAR
TUS OBSTÁCULOS – Ya que has identificado tus
obstáculos, con nombres, ahora podemos terminar esta reflexión proponiendo las
tácticas para acabar con ellos.
A. CERRAR EL TALLER VIEJO – Eliseo recibió su llamada (1ra. lectura) en
pleno trabajo en su chacra. Al instante dejó sus animales y sus
herramientas y corrió detrás de Elías. Pero, enseguida volvió al
sitio de su trabajo e hizo un gesto extraño: mató los animales, hizo un
rico asado, usando su azada, kachape etc., como leña
y lo dio a todos para comer; luego se marchó con su maestro. Eliseo
no quería dejar rastros de su trabajo anterior, para no tener
añoranza de volver a su taller de antes. Muchos cristianos
vuelven a caer atrás en vicios después de iniciar su camino
con Jesús porque no cerraron sus talleres de trabajo
anterior. Dejan pendientes unas relaciones no
saludables; siguen en contacto con los lugares y las personas
que son potencialmente ocasiones de pecado para ellos.
B. NO ALIMENTAR LA CARNE – San Pablo dijo a los cristianos de
Gálata: Yo los exhorto a que se dejen conducir por el Espíritu de Dios,
y así no serán arrastrados por los deseos de la carne. Porque la carne
desea contra el espíritu y el espíritu contra la carne. Ambos luchan entre sí,
y por eso, ustedes no pueden hacer todo el bien que quieren (Gálatas
5, 16-17 – 2da lectura de hoy). Siempre hay una lucha en nuestro interior;
el deseo de hacer el bien y la falta de ganas para
iniciarlo. Mientras el centro de tu vida es solamente comer, beber,
fiestas, pasear, divertirse… (vivir en la carne), el
seguimiento de Jesús te quedará como una opción secundaria siempre.
C. BUSCAR UN GUÍA – Somos libres para aceptar o rechazar una invitación.
Somos libres para continuar o desistir de un proyecto. Somos libres para
decidir si me comprometo o no en el servicio a Dios y la iglesia. Pero no
siempre sabemos aprovechar nuestra libertad, pues, para ayudarte en tus
decisiones y dudas y para que no des excusas cuando en realidad te
está llamando Dios a una misión nueva, precisas tener un Guía
Espiritual – un/a inspirador/a u orientador/a.
Oremos: SANTO
Y ADORABLE ESPÍRITU, HAZME ESCUCHAR TU AMABLE VOZ, REFRÉSCAME CON TU DIVINO
SOPLO; QUIERO SER PARA TI COMO LIGERA PLUMA A FIN DE QUE TU SOPLO ME LLEVE PARA
DONDE QUIERAS, Y YO NO LE PONGA LA MENOR RESISTENCIA. AMEN (Francisco Libermann CSSp)

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